Javier Vela dialoga con Daniel Heredia en torno a vida y obra de Carlos Edmundo de Ory

El poeta Javier Vela (Madrid, 1981) dialoga con Daniel Heredia sobre el escritor Carlos Edmundo de Ory (Cádiz, 1923 – Thézy-Glimont, Francia, 2010), fundador del postismo y uno de los grandes poetas españoles del siglo XX.

Javier Vela (Madrid, 1981) pasó la mayor parte de su infancia y juventud en Cádiz. Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Complutense, se dio a conocer como poeta con «La hora del crepúsculo» (2004), galardonado con el Premio Adonais, al que le seguirían «Tiempo adentro» (2006), «Imaginario» (2009, Premio Loewe a la Joven Creación y Premio de la Crítica Madrileña), «Ofelia y otras lunas» (2012) y «Hotel Origen» (2015). Sus relatos han sido recogidos en «Pequeñas sediciones» (2016) y en calidad de traductor ha publicado versiones de obras de Jean Moréas («El viaje de Grecia», 2010), Jules Laforgue o Paul Valéry.

Por su parte, Carlos Edmundo de Ory (Cádiz, 27 de abril de Carlos Edmundo de Ory durante la cesión de su legado en la Caja de las Letras en 20071923 – Thézy-Glimont, Francia , 11 de noviembre de 2010). Poeta, narrador, ensayista y traductor español. Es uno de los principales representantes del Postismo, movimiento vinculado a las vanguardias literarias. Hijo del poeta modernista Eduardo de Ory, la biblioteca de éste le facilita el acceso a obras de Rubén Darío, Bécquer, Juan Ramón Jiménez o Leopoldo Lugones, afirmándose en su vocación poética. En 1942 se traslada a Madrid, donde, junto a Eduardo Chicharro y Silvano Sernesi, funda el movimiento literario postista como una reacción al realismo vigente de la época. Este movimiento es una suerte de nuevo dadaísmo basado en las invenciones verbales y animado por un espíritu vitalista y visionario. En 1943 es nombrado bibliotecario del Parque Móvil de Ministerios Civiles (1943–1953).

Su labor literaria comienza con los poemas Sombras y pájaros (1940) y Canciones amargas (1942). Estas composiciones aparecen en Postismo y La Cerbatana, revistas de vida efímera, y en una primera antología titulada Versos de pronto (1945). En 1951 publica, en colaboración con el pintor dominicano Darío Suro, el manifiesto introrrealista, en el que defiende que la poesía debe partir de la realidad subjetiva del individuo y expresarse con el lenguaje que nace de los diferentes estados de conciencia. Durante esta época sigue colaborando en diversas revistas literarias y mantiene relación con otros autores como José García Nieto, José Manuel Caballero Bonald, Francisco Nieva, Ángel Crespo, Ignacio Aldecoa o Juan Eduardo Cirlot.

En 1955 se traslada a Francia, y se establece en París hasta 1968, año en que se traslada a Amiens. La efervescencia revolucionaria de aquellos días le lleva a crear el Taller de Poesía Abierta (Atelier de Poésie Ouverte o por sus siglas, A.P.O.). Este experimento aboga por una creación poética colectiva, a través de la cual se puede llegar a un público mayoritario. En 1972 empieza su docencia en la Universidad de Amiens hasta 1988.

De su obra poética destacan: Los sonetos (1963), Música de lobo (1970), Poesía: 1949-1969 (1970), realizada por Félix Grande, Técnica y llanto (1971), Poesía abierta: 1945-1973 (1974), Lee sin temor (1976), Metanoia (1978), Energeia (1978), La flauta prohibida (1979) y Soneto vivo (1988). En el campo de la narrativa cabe citar la novela Nephiboseth en Onou, diario de un loco (1973), y varios libros de cuentos como El bosque (1952), El alfabeto griego (1970) y Basuras (1975). En 2003 presentó una antología de su obra poética titulada Música de lobo y un año después los tres tomos de Diario 1944-2000, que recoge sus vivencias más íntimas.

El escritor Carlos Edmundo de Ory depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el año 2022. Es una de las personalidades que deja un objeto personal en la antigua cámara acorazada de la sede central del Instituto.